jueves, 23 de enero de 2020

Suso Vaamonde

Foto: Río Oitaven. Verquido das cinzas de Suso.Topábame aquela mañá do dezaséis de Febreiro do ano dous mil extraviado no campus da UNED en Madrid. Diariamente por aqueles días collía o tren de cercanías procedente de Ávila, onde vivía, con destino Madrid. Soa o móvil e unha chamada de Gonzalo Gómez, quen conocera a Suso en Venezuela, me comunica o pasamento de Suso Vaamonde. Algo inexplicable para min, pois xa levaba tempo fora de Vigo e descoñecía a enfermidade que estaba a aturar e que levóuno a unha morte prematura. 

A familia Vaamonde-Polo establecérase en Vigo nos sesenta e foron unha presencia destacada na nosa cidade, tanto no eido profesional, como social, cultural e mesmo político. A nai de Suso, Araceli Polo, mestra comprometida, e Xesus Vaamonde Campos, propietario dun almacén de textil e calzado.

 Das inquedanzas desta familia agromaron iniciativas numerosas que tiveron como destacados protagonistas aos irmáns Luis e Suso Vaamonde Polo, que se concretaron en grupos como A Roda ou as numerosas intervencións conxunta ou separadamente dos citados irmáns. É preceptiva e indispensable a consulta e lectura do libro de Miguel Boó, "Suso, Voz de Trebón", para saber máis e afondar nos detalles desta familia e non é este lugar para extenderme no caso. 

Coñezo a Senén Vaamonde, o máis novo da familia por aqueles anos, a remates de 1973, no fragor das arriscadas loitas estudantís antifranquistas de ensino medio en Vigo, esta circunstancia púxome en contacto coa súa familia. 

Suso destacóu en vida non só pola súa potente voz e rexo carácter senón como compositor, musicando aos mellores poetas do país e productor de numerosas agrupacións musicáis. A pesares desto o tempo foi botando terra á sua memoria. 

No ano 2016 Senén presenta o seu primeiro traballo editorial sobre a base dun disco que Suso grabara adicado aos poemas para nenos de Manuel María titulado Os Soños na Gaiola. Isto supuxo o inicio dunha resurrección musical de Suso, que tivo continuación en sucesivas entregas doutros títulos, que xa van polas catro, a derradeira deste ano adicada a Suso e Celso Emilio Ferreiro. Polo medio as adicadas a Neira Vilas e ás irmás Pura e Dora Vázquez.

 As reedicións destes traballos, como dicíamos, remozóu o legado e a memoria de S.V. O noso artista e autor foi nado na aldea de Regodobargo no concello de Pontecaldelas. Este ano cúmprensen vinte do seu falecemento e a Corporación Municipal co seu alcalde Andrés Díaz quere facerlle recoñecimento cun programa de actos a desenvolver o vindeiro domingo 16 de Febreiro, que terá inicio as 12 da mañá á beira do Oitaven cunha ofrenda floral e a interpretación da marcha procesional do Antergo Reino de Galicia para, tralo xantar, na Casa do Pobo descobrir unha placa na que se recolle o nome de Suso Vaamonde como o que levará en diante a dita Casa.

 Xa na tarde se desenvolverá un festival musical presentado polo actor Morris e que contará tamén co recitado do poema "Cantiga a un amigo" da autoría de Mini na voz de Senén Vaamonde. 

Outros intervintes neste festival: A Quenlla, Alfredo Dourado, Luis Vaamonde, Pepe Iglesias e Miguel de Combarro.

 Suso Vaamonde ten rúas adicadas en Salvaterra, Redondela e Vigo. Dende esta cidade onde tanto tempo residíu e tanta pegada deixóu, onde reside aínda a meirande parte da súa familia directa e numerosas amizades amosamos a nosa adhesión ao vinte aniversario en Pontecaldelas. Na lembranza de tantos viños na Viuda, No Chavolas, No Porco, no Bar Novo e así infinito. 

Grazas Suso por tanto que entregaches e polo moito que sementaches. Saúde.

domingo, 19 de enero de 2020

Casa Gazpara

En la Plaza de la Princesa de Vigo se encuentra Casa Gazpara. En mi infancia hacía parada en compañía de mi padre camino de la Plaza de Abaixo o Plaza da Laxe para visitar a mi abuela que trabajaba en un puesto de la Panificadora en este mercado. 

Transcurridos algunos años, ya en los setenta y de ahí en adelante, frecuentaría Casa Gazpara hasta aproximadamente mediados los noventa. 

En los sesenta había una clientela variopinta, destacando que por aquel tiempo la casa consistorial tenía su emplazamiento entre la Plaza de la Constitución y la de la Princesa, eran los tiempos de Portanet y empleados de la institución eran visitantes de los bares aledaños.

 En 1964 José Puente, procedente de Cádiz aunque de origen estradense, en compañía de su hijo Avelino, se hace cargo de Casa Gazpara hace ya 56 años. Hasta aproximadamente el año 1970 el negocio albergó también un pequeño estanco según se entra a mano derecha. 

Ya por esas fechas Avelino, en compañía de su mujer Isaura Requeijo Maceira y su cuñada Lala en la cocina son plenamente dueños de la situación y el Gazpara es una casa de vinos de la tierra y comidas caseras con producto fresco de elaboración tradicional gallega, sea pulpo, almejas a la marinera, merluza a la gallega o chipirones encebollados; también caldo, cocido, ternera asada con patatas y pimientos y a los postres flan de la casa o tarta de Santiago. El repertorio gastronómico era y es mucho más extenso. 

Pero no es en este aspecto reseñable donde quiero enfatizar sino en el aspecto social y convivencial de vida en común de los que allí algún día nos autoconvocamos.

Este recoleto lugar fue durante muchos años una miscelánea de residentes del barrio del casco vello y por su céntrica ubicación de gentes de paso, transeúntes y turistas, pero sin perder, sobre todo entre los clientes de mostrador chiquiteros de antaño, el sabor de barrio, gentes de cuadrilla, pues se acostumbraba a beber en grupo. No obstante, cualquiera de los habituales con solamente hacer aparición ya conectaba sin necesidad de citarse, al punto de echar en falta las ausencias de los que diariamente o casi caíamos por allí. Sin embargo, al contrario que en el bar Chabolas o la taberna la Viuda, no era lugar muy dado a la expresión canora, acompañante tantas veces del vivir tabernario. La hora más frecuentada era la del mediodía, en la que se mezclaba el chiquiteo con las comidas y a la sobremesa las partidas de cartas. A esa hora fuerte el ritual de socialización alcanzaba su mayor intensidad. A última hora de la tarde recobraba tono pero ya más decaído.

 Entre los amigos, clientes y vecinos de la zona, quiero recordar a tres ya desaparecidos. El primero, Enrique, quien trabajaba en la biblioteca pública de la calle Romil, otro, Fernando Fandiño, de la Rúa de Santiago y destacadamente a Enrique Arcos Conde de la calle Joaquín Yáñez, presencia ineludible en todo el casco vello y hostelero él también en la Rúa Real a la par que electricista, conocido como Cucho. La familia de éste estaba marcada por el dolor del fusilamiento de su abuelo Ramón Conde, dirigente comunista durante la República, siendo la madre de Cucho, Nieves, hija póstuma de Ramón. 

Entre los también desaparecidos, inolvidable Lino, el propietario, marido de Isaura. Tenía Lino, al principio citado como Avelino, hijo de José, el iniciador de esta historia, la costumbre tras abrir la puerta del negocio y servir los primeros cafés y sol y sombras hacer una pausa rápida y ojear el Faro de Vigo. Pues cuando la ciudad anunciaba las entrañables fiestas navideñas y se engalanaba para recibirlas con modestia, un 14 de Diciembre, a primera hora de la mañana Lino exhalaba silenciosamente su último suspiro al servicio del negocio al que había dedicado las horas de su vida. 

Su muerte prematura en la cincuentena nos dejó huérfanos un poco a todos en el barrio. Han pasado 26 años de su desaparición y 56 de aquel momento de iniciación del Gazpara de los Puente-Requeijo. Al frente aún permanecen Isaura y su hijo José Manuel. En la cocina Lala. 

No sabemos por cuanto tiempo, los años avanzan inexorablemente, venciendo cuerpos y voluntades. De momento los cinco óleos de temática ribeirán con figuras de pescadores de Ernesto Bao, tan apreciados en sus visitas al local por Mario Granell, nos contemplan.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Vigo clarooscuro

No sé en que momento preciso pasamos del autoritarismo de Portanet al carrousel giratorio y circular de los partidos políticos exhibiendo su mercancía. Por medio, alcaldes de transición, Ramilo, Picher o Enma Baladrón.

 El salto de la casa consistorial en la Plaza de la Constitución al adefesio de la actual en el Campo de Granada conllevó el derribo parcial del castillo de San Sebaatián y la explanación y voladura de ingente cantidad de piedra por imperativo de la autoridad. 

A toque de corneta, cual estado de sitio, se avisaba a los vecinos para precaverse a cada detonación. Cuando se estrena sede consistorial con presencia regia y más tarde ceremonial de votaciones todavía retumban los ecos de las batallas de las huelgas del 72 y otras que las sucederían, Barreras, ASCON, Vidrios de la Florida, metal de menos de cien y así un rosario interminable. Los últimos años de la dictadura en Vigo fueron convulsos en sintonía con lo que sucedía en la geografía política de gran parte del Estado. 

En el tiempo que transcurre entre el referéndum de finales de 1976 para la aprobación de la ley de la reforma política, las elecciones constituyentes del 15 de Junio de 1977 y la ratificación de la Constitución en Diciembre de 1978, queda aplazada la democratización de la administración municipal. Aún unas segundas legislativas previas en Marzo de 1979 y cuando lo creían minimamente asegurado, la celebración de las primeras elecciones democráticas municipales desde el fin de la Segunda República.

 Esas elecciones fueron consideradas por algunos el primer peldaño desde el que construir la ruptura democrática frente a palancas de poder enquistadas en las macroestructuras estatales. 

En el caso de la ciudad de Vigo aquella primavera de 1979 concurrieron numerosas candidaturas de izquierda que no obtuvieron representación, algunas tapadera de partidos procedentes de la clandestinidad que habiendo pasado por ventanilla no obtuvieran el pasaporte de su legalización. No obstante, algunos de los candidatos de esas opciones electorales, los veríamos en reestreno con el tiempo aparecer en las listas del PSOE. 

Las primeras elecciones municipales en Vigo fueron ganadas en minoría por el candidato de la UCD, Víctor Moro, pero la alcaldía pasa a manos de Manuel Soto Ferreiro, candidato de los socialistas, mediante un pacto de las izquierdas y nacionalistas (UG, PCG y BN-PG).

 A partir de ese momento se abre un ciclo de doce años de sucesivos reenganches al frente de la alcaldía, siempre en minoría, haciendo encaje de bolillos con munícipes de la mas variada procedencia y el marcaje férreo de Esquerda Galega en la oposición durante los dos últimos mandatos. 

Esos doce años del sotismo en Vigo terminan abruptamente con la decapitación por EG cuando iba a iniciar un cuarto mandato. Los últimos tiempos al frente de la alcaldía le supusieron un verdadero calvario con varios frentes abiertos muy activos, entre ellos Pizarro Zona Verde, contra unas recalificaciones de suelo o los vecinos de Navia por el problema de los residuos urbanos, asunto que más tarde con la ubicación de la empacadora en Teis también llevaría a la desgracia a su sucesor Carlos Príncipe. 

Fue memorable la enorme bronca que tuvo que soportar Soto en la inauguración del Parque C.J. Cela de parte de numerosos colectivos que forzaron su salida precipitada del acto. 

Otro clarinazo de su desafección se produjo con motivo de la HG de Diciembre de 1988, contra la política económica de Felipe González, aun por aquella a Vigo le quedaban arrestos de alta combatividad obrera y se movilizó masivamente reclamando los sindicatos un paro institucional de apoyo. Soto se divorció en aquella ocasión del Vigo obrero tildando de "catro feirantes" a " ducias de milleiros" de manifestantes. 

De otra parte,  en ese juego de claro oscuro, Soto nos legó los caballos de Oliveira en Plaza de España, reemplazando la fuente que en tiempos de Portanet donara Cesáreo González o A Porta do Atlántico de Silverio Rivas en la Plaza de América. 

En aquellos años ochenta se pergeñó el eslogan y programa de hermanamiento cultural "Madrid se escribe con V de Vigo". Fue el Vigo nocturno del Kremlin, el Satchmo, Charango, el Manco de Lepanto o el Café De Catro a Catro. Irrumpe la revista Tintiman. Aparecieron numerosos grupos musicales, reseñando aquí solo dos, Siniestro Total y Golpes Bajos. Mención aparte de Antón Reixa y Os Resentidos. 

Durante el sotismo también renace con fuerza O Antroido, una agrupación muy recordada son Os Tarteiras y reiterada la Procesión de Santa Sotina, de gran devoción popular por aquellos años. 

Muy en positivo, la figura del concejal Francisco Santomé que facilitó magníficas dotaciones al movimiento vecinal y específicamente al rural vigués así como numerosas iniciativas de todo tipo. Santomé fue un ejemplo de saber escuchar y apoyar, conectar en suma. 

Un símbolo de los mandatos de Soto fue el enmarque de Urzáiz coronado por el escalextric de Lepanto y el empeño del alcalde en su demolición. Queda para la memoria la foto de Soto junto al ministro Cosculluela anunciando la desaparición definitiva de aquella aberración subidos a la plataforma de hormigón, logro alcanzado por su empecinamiento.

Con el fin de las sucesivas alcaldías de Soto, Vigo se sitúa en la década de los noventa y cubre todo el período de la llamada Transición política y la transición industrial con las sucesivas reconversiones, el paso a una ciudad más terciarizada. 

Soto tendría un epílogo sin gloria allende el PSOE, obteniendo acta consistorial junto a Agustín Arca, fuera del gobierno municipal y en inciertas aventuras empresariales. 

Naturalmente el repaso exhaustivo de aquel tiempo excede el espacio de estas líneas, apenas un fugaz relampagueo puede iluminar este claro oscuro.

P.D. Este sucinto relato fue escrito a vuelapluma a sugerencia de mi antiguo condiscípulo de bachillerato Adolfo Telmo.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Tempoko desde Galicia

Me cuenta el periodista amigo Nestor Raúl Osorio, desde la isla canaria de Lanzarote, que el próximo sábado dia 14 en la villa de Teguise la asociación Tempoko, que impulsa Cristina Martel, llevará adelante entre las 11 y 18 horas en la Plaza de los Leones una jornada intercultural solidaria y musical para la recogida de recursos en favor de los niños de Burkina Fasso. 

Tiempos en los que en la isla vecina de Fuerteventura funcionó el tridente constituído por Nancy Mateo de la Casa Argentina, el propio Nestor dinamizando el colectivo colombiano y quien esto escribe, haciendo siembra en el surco de la multicularidad. 

Eran años en los que comenzaba el presente siglo y milenio transcurriendo el desarrollo de estas actividades durante la práctica totalidad de la primera década de esta centuria.

 Arreciaba la llegada de pateras y cayucos a los extensos arenales de la isla, sobre todo en las playas de Pájara y Tuineje. Allí se conjugaba la más cruel de las paradojas, los turistas de los mercados emisores más ricos de Europa y los desdichados del torturado y empobrecido continente africano. Habitualmente Cruz Roja se encontraba a pie de playa para socorrer a estos desventurados cuando no llegaban muertos. 

Así podemos discernir dos migraciones grosso modo, la regular o con papeles y la sin papeles. Por aquellos años se instala el dispositivo FRONTEX para vigilancia y control de las fronteras exteriores frente a terceros países, entiéndase en nuestro caso los africanos. Asimismo, se establece un centro de internamiento en el Matorral.

 Pero aquellos hermanos africanos no sólo huían de las hambrunas o sequías sino también de las guerras y de la persecución política que se daban en la fachada atlántica africana frente a las costas canarias o más al sur, cito Costa de Marfil o Sierra Leona. En estos casos, se debía tener en cuenta la consideración agravada de refugiado politico sobre la de inmigrante. Para intentar subvenir estas situaciones se estableció CEAR ( Comisión Española de Ayuda al Refugiado) en Fuerteventura. 

La condición de encrucijada tricontinental (Europa, Africa, América) del archipiélago canario lo convierte en punta de lanza de la acogida y solidaridad de numerosos movimientos migratorios, que pueden llegar a expresarse en colectivos organizados plasmados en asociaciones y federaciones, de contenido social a la par que identitario, mediante lengua, vestido, artesanía, música y gastronomía, que también puede servir para la captación de recursos para la solidaridad efectiva de la diáspora con sus países de origen. 

Un escalón o peldaño importante recordamos tendrá lugar en la villa de Teguise el próximo sábado de la mano de la Asociación Tempoko. Esta vez le toca a Burkina Fasso. Desde Galicia nuestra simpatía y apoyo, cuando menos haremos escuchar nuestra voz y animamos a los gallegos residentes en Lanzarote a sumarse a esta loable iniciativa.

sábado, 16 de noviembre de 2019

El Bosque de Vigo

En un tiempo no lejano en la Travesía de la Aurora, con entrada principal por Doctor Cadaval y puerta lateral por la mencionada travesía, hubo un bosque animado, no una fraga como la fabulada de Cecebre por Wenceslado Fernández Flórez, sino tabernaria y popular habitada por una fauna menos silvestre, urbana, pero también con su leyenda y fábula.

 Me cito con Carlos Prado, antiguo compañero y condiscípulo en el colegio salesiano, nieto de quien tomara arrendado el bar El Bosque a su regreso de la Argentina en el año 1923, su abuelo Florentino. 

A partir de finales de los años cincuenta se pusieron al frente del negocio los padres de Carlos, José y Rosa, junto con la viuda de Florentino, Virginia, si bien José compatibilizaría, en lo posible, la ocupación del bar con su trabajo en Plastibar. 

En la descripción de El Bosque al doble acceso antes mentado se pueden añadir tres elementos que contribuían a dotarle de personalidad: un recoleto reservado para yantares, donde fuera de horas, al atardecer, improvisamos alguna reunión estudiantil; un oval pintado de una amena floresta, que daba nombre al bar y finalmente un espléndido botellero de madera de gran porte que enmarcaba el local, a mano izquierda de la entrada principal, y dotaba de fondo a la barra de servicio. 

No eran éstos los únicos elementos que proveían de enxebreza el ambiente.

 Los parroquianos de el diario El Pueblo Gallego, sobre todo de linotipias, entre ellos Manolo Vilaboa, aunque también periodistas como Castroviejo o más frecuentemente Pepe Rei. A ellos se sumaban una peña de vendedores de la ONCE de las proximidades que hasta se atrevían a jugar al dominó. Por lo demás, una mesturanza de clientela de los más habituales de las tabernas cercanas de la que ya tenemos hablado. Lodeiro y algunos de los integrantes de lo que despues sería el grupo musical A Roda. También Xan Bouzada, Paco la Vieja y algunas de sus amistades. Los Sábados al mediodía y alguna otra jornada se hacía ronda en compañía de Fito de la Viuda, que incluía la visita a El Bosque. 

Lo que había empezado en 1923 terminó en fecha imprecisa de finales de los ochenta, aunque pienso que alcanzó a sobrevivir un tiempo de gracia de los primeros noventa. No hay acuerdo. Posteriormente hasta el inmueble sería demolido al igual que el de El Pueblo Gallego.

 En efecto, El Bosque también fue un bosque animado por las palabras dichas y cantadas, por los vinos y acompañamiento de un tiempo compartido. Al despedirnos Carlos Prado me muestra una foto de grupo en el patio del colegio salesiano, en esa foto aparece Reigosa, actual rector de la Universidad de Vigo. Quien nos lo iba decir.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Anclar el Bipartidismo

De urgencia y un poco telegráficamente voy a exponer algunas consideraciones detonadas por los resultados producidos en las últimas horas en estas segundas elecciones generales del presente año 2019, más allá del enfado y hastío ocasionados en los electores por la incapacidad de los partidos para dar cumplimiento al mandato de formar gobierno.

 Aquí quiero introducir el argumento principal de la siguiente exposición. En puridad no es la incapacidad de los partidos políticos la que produce el desgobierno o más aún la falta de gobierno que no sea un gobierno interino en funciones. Es el vigente sistema electoral el responsable o imputable que por inadecuado a los cambios políticos en la representación y composición parlamentaria actuales obstaculiza o impide la formación de gobierno con mínimas garantías de poder ser denominado Poder Ejecutivo, con lo que esto conceptualmente conlleva y la practicidad inherente al concepto. 

Un parlamento multifragmentado, incluso atomizado y con vetos cruzados, no resulta útil al fin de investir gobierno. 

Hasta la irrupción de los nuevos partidos, que tan rápido han envejecido, las investiduras, de ser necesario, contaban con la doble variable de las denominadas por entonces minorías vasca y catalana ,que ofrecían el juego necesario para rotar el mecanismo de la alternancia. Cambio sustancial y trascendente es la desaparición de la variable catalana en el juego que garantizaba el pujolismo de CiU en el Congreso mientras se mantuvo al frente de la Generalitat. 

Por supuesto el dato primario es que los dos partidos del turno ( PSOE y PP) sumaban siempre una holgada mayoría absoluta y así la alternancia era posible con o sin la ayuda, cuando no era necesaria, de vascos y catalanes siempre con gran olfato pragmático.

 Descontado que los partidos a la izquierda y derecha de PSOE y PP eran inexistentes o testimoniales y no aspiraban a entrar en la composición de los gobiernos al igual que carecían de esa misma aspiración los partidos nacionalistas( PNV y CiU). 

El error principal de UP y Ciudadanos ha sido plantearse el sorpasso, UP con respecto al PSOE y de Ciudadanos con relación al PP. A Ciudadanos ya casi le ha costado la defunción y a UP el moderar su discurso y rebajar sus pretensiones, a mayores de una escisión en las urnas con la presentación de Más País y la evaporación de algunas de las llamadas confluencias. 

Ante esta sucesión acumulativa de cambios políticos y en la escena parlamentaria probablemente se produzcan acuerdos o cuando menos tanteos entre los dos partidos mayoritarios para introducir cambios tanto en la LOREG como en el reglamento del Congreso e incluso en la Constitución, por ejemplo en las circunscripciones. 

Para algunos de estos cambios se requiere de mayoría absoluta por tratarse de la modificación de una ley orgánica y en el caso de la Constitución de una reforma por el procedimiento no agravado y por tanto flexible. Esas mayorías las disfrutan hoy PP y PSOE y de paso les permitiría anclar nuevamente el bipartidismo aunque supongo que más inestable que en el pasado, si bien las llamadas políticas de Estado, invocadas para no admitir a UP en el gobierno, les vinculan. 

De todos modos conviene no olvidar que se pueden perder elecciones en democracia y también se puede perder la democracia en elecciones. La repetición ad nauseam de elecciones no es alternativa y la función del parlamento además de legislar es investir gobierno y posteriormente ejercer el control de ese gobierno. Veremos adonde nos llevan los próximos meses.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Mes de Santos

Así rezaba no santoral dos galeguistas. Santos, non Samaín nin Halloween. Por estas datas Celia, a nai de Molina, puña o seu trebello maquinista onda se topaba a droguería La Única, fronte as escaleiras que baixan á Barroca, no Paseo de Alfonso, virando a Rúa Elduayen, hoxe engalanada con faixas penduradas dos balcóns en protesto por mor dun tunel que pensa furar coma unha toupeira o bandullo desa rúa.

Pois falaba de Celia e a súa maquina de asar castañas. Antano estiver tamén ao pé da Oliveira onde principia a Rúa Pobladores.

 Para acompañar as castañas o viño tinto do Ribeiro de Concha, que traía o seu home, Jaime, en bocóis e abillaba no bar de seu na Rúa de Santiago número sete fronte ao Tres Ventanas de Balbino.

 Viño e castañas asadas daban lugar a convivios nos que a imaxinación se excitaba con contos do alén. En paralelo a estas vivencias, en tempos nos que non nos asolagaba internet, xa nalgúns fogares, eran os anos sesenta e comezos dos setenta, a canle única, agás UHF, da televisión pública ofrecía nun ritual anual a emisión de Don Juan Tenorio...almas do Purgatorio, de José Zorrilla, apoteósis do romanticismo español. 

Nas cociñas das casas prendíanse velas e mariposas navigando en aceite, neste caso non me atrevo a chamárllles volvoretas por inadecuado, que simbolizaban o espírito dos deuses lares, os nosos antergos ou devanceiros. 

Engado a visita ao camposanto, as flores coa súa mensaxe paradóxica de frescura e efémero. O remate destas datas era a obertura do escuro na compaña de grolos e fechas de tinto e licores que apuntaban saxitalmente ao corazón da diana do Misterio no portaliño do Nadal. E de antroidadas de Halloween, ren.