martes, 21 de junio de 2016

Un cuento de Hadas

Recuerdo que en mi infancia, allá por los sesenta del pasado siglo, mi madre Beatriz Lidia me compraba en la librería Pax los títulos de una colección, primorosamente ilustrada, de versiones de clásicos de la literatura  infantil.

Aquella colección se denominaba Mis Cuentos de Hadas.

Pues bien, acabo de llegar de un mitin del BNG. En él, diversos oradores exhibieron una retórica con la que, más emocional que racionalmente, se pretendían mostrar las bondades de alcanzar la representación nacionalista, cual bálsamo de Fierabrás.

Todo esto sin manchar ni romper.

Pareciera que la sola obtención de Diputados del Bloque, sea en Madrid, Santiago o Estrasburgo, tuviera propiedades taumatúrgicas, cual letanía del Ciprianillo, antiguo Grimorio tan citado por estas tierras.

Que fuera la condición necesaria y hasta suficiente para que las gradas de los  astilleros volvieran a su actividad, para que los precios de la leche se tornaran justos, las pesquerías se recuperarán o yo que sé.

Y todo esto y mucho más sin torcerle la voluntad a la UE, ni mucho menos plantarle un GALEXIT como los británicos un BREXIT.

Y desde luego que no, de ninguna manera mediante la mera representación se puede mudar forma ni fondo de políticas predeterminadas sin plantear salir del engranaje, del que pasas a ser una rueda dentada más, por nacionalista que te digas.

En el acto del Bloque ni una sola alusión a la Unión Económica y Monetaria, al Euro. Tampoco a la arquitectura de la Unión  ni a sus Tratados ni Directivas.

Hoy concurrir a unas elecciones generales en clave de Soberanía es un cuento de Hadas. No importa la representación, la partida se juega en otro sitio y sus actores son los eurócratas.

Se ha quebrado el principio de ciudadanía y por tanto un ciudadano un voto deviene ilusión, delirio o fantasía.

Las Hadas en el bosque o las Ondinas en los arroyos y las fuentes nos pueden susurrar extravíos que tengamos por certeza o promesa. En política también tienen cabida percepciones alucinatorias, espejismos colectivos.

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