Mostrando entradas con la etiqueta Vigo Noche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vigo Noche. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de julio de 2024

Tonys, Vigo

Era el Vigo de la madrugada, era el Vigo de los sesenta que proyectó sus sombras nocturnas hasta bien entrados los ochenta o hasta ahí lo quiero recordar.

Era el Vigo de los cabarets y de las copas, de las güisquerías y de los reservados con pista de baile.

Era el Vigo del Fontoria , del Brasil, del Máster o de las Grutas en la Alameda o sus aledaños, del Riomar , allá por Muíños, desembocadura del río Lagares en las aguas del Atlántico, de camino, haciendo parada en el Balneario.

Del Tom Jones en la Avenida del Aeropuerto o del Lady Hamilton por la Travesía, más tarde del Jonathan en Samil, de la misma empresaria, Karina Falagan.

Más o menos por las mismas fechas en que los Beatles se daban a conocer en The Cavern, en Liverpool, en Vigo abría sus puertas el Tony's Club, en la calle Doctor Cadaval, a pocos metros del Piccolo, del mismo propietario por entonces, comienzos de los sesenta, tal vez año 62.

Era un local donde se bebía, se jugaba, se cantaba y a veces se formaban unas broncas fenomenales.

Pero esta es la paleohistoria del Tony's.

A partir del año 69 se hace cargo del local Eladio López Silveira, Lalo, imprimiéndole un giro muy personal con su arte canoro, acompañado de la guitarra.

Lalo, en la década de los cincuenta había destacado como una voz nueva , con edad temprana, interpretando diversos palos y estilos musicales pero adquiriendo maestría destacada en las ejecuciones vocales de temas de Antonio Machín, conocido por ello como el Machín Blanco.

En esos años participa frecuentemente en Radio Vigo, indicativo EAJ48, en el programa que por aquella conduce José Vázquez, llamado Fuente Clara, todos los jueves de la época.

De ahí sale a actuaciones en el Teatro García Barbón, Cine Fraga o jornadas estivales en el Parque de Castrelos.

Lalo recibe clases de guitarra del polifacético Pepe Barbosa, también muralista e impulsor de la Asociación de Montañeros Peña Trevinca.

Con estos arreos se pone al frente del Tony's a finales de los sesenta y así en los setenta y ochenta, hasta los noventa; boleros, rumbas, guajiras, pasodobles, guaranías y otros dejes y músicas sonaban en la noche de alma canalla viguesa, la guitarra, cuerda y percusión, rasgueo, algún punteo y golpes rítmicos en el mástil y la caja.

El acompañamiento coral de los amigos y clientes, alguna voz solista o contracanto, el destilado de la magia de la noche viguesa en uno de sus santuarios iniciáticos.

No sólo el canto también el recitado y la tertulia.

Omitiendo muchos nombres, cito las presencias amigas de los hermanos Arturo y Fernando Rosendo, Gonzalo Gómez, Luis y Senen Vaamonde, Susana, Adolfo Lareo y tantos otros.

Finalizados los noventa, Carlos, hermano de Lalo, y conocido hostelero de la noche viguesa le sucede, prolongando la vida de ese pedazo de corazón vigués que es el Tony's.

En los próximos días, tras un merecido descanso, Carlos vuelve al oficio, franqueando las puertas al recuerdo con solera en el Tony''s, a pasos contados de la Porta do Sol.

Ahí nos vemos por las viejas querencias, en el culto a la penumbra en la que nos acarician las sombras, evocando el viejo bolero, con la novedad de una galería de fotos de aquellos que nos acompañan del otro lado del espejo.

sábado, 8 de agosto de 2020

De Quico y La Riojana

La semana pasada Fito de la Viuda me comenta el fallecimiento el 28 de marzo de Quico de la Riojana. Ya han transcurrido algunos meses y las especiales condiciones de este último tiempo me habían vetado la información en su inmediatez. 

Mis recuerdos de Quico, con todo, no están asociados principalmente a la Riojana, pocos recuerdos tengo de él por allí. Aparte de encontrarse navegando, lo cual obviamente impedía su presencia, quien estaba al pie del cañón era Loli, su mujer, como todos recordamos. 

De la Riojana, citar los cavis, aquellos mediobocatas de alcriques, el vinillo o los quintos de cerveza,  resulta inexcusable. Loliña era un tanto maternal con todos, muy paciente.

 De entre la clientela, en su versión grupal, mencionar las tripulaciones de Cuba Pesca, alojados en la Casa del Mar, cuando se encontraban los barcos de su flota en operaciones de mantenimiento o reparación en los astilleros de nuestra ría. 

Esto en los años en que el Consulado de Cuba se encontraba en nuestra ciudad, allá por los setenta y ochenta , en el tiempo que Alfonso Lubián y Coral trabajaban en el consulado. 

De entre los clientes asiduos acude la figura de Orje cantando destempladamente una versión muy libre de Rosamunde, supongo que en remoto alto alemán. 

Mediados los setenta Quico abriría en Baixada á Laxe el Kiko's, así en genitivo sajón, lugar de interminables madrugadas, finalizadas con timba de poker y visita a la Boîte y A Pedra a desayunar ostras y albariño. También Quico tuviera algo por la Plaza de Compostela. Por ahí paré poco. 

Quiero dar remate un tanto circularmente a este abocetado retrato, años más tarde, en el lugar exacto donde estuviera la Riojana, calle Ballesta con Carral. Me refiero al Años Veinte de Pepe.

 En la Ballesta vivían Antonio el Che y Maruja, allí, Años Veinte, también junto a Arturo Regidor y el propio Fito de la Viuda, Gonzalo Álvarez o Arturo Rosendo, más ocasional, pasamos largas horas de vigilia. En esas ocasiones Quico mostraba sus buenas dotes de mantenedor, desgranando numerosas historias de su vida de marino, mientras impenitente, trasegaba whiskey sin despeinarse. También nos aplicábamos al canto, sobre todo habaneras.  

Aquellas horas hoy destilan bellos recuerdos de un Vigo que se va clausurando. Vigo de salitre y metal.

 Amigo, buen viaje en tu última singladura, que arribes a puerto seguro!