lunes, 19 de marzo de 2018

Mareas, abuso de la metáfora

A alguien se le ocurrió que era bueno intentar usufructuar el capital de movilización de las mareas blancas, verdes y de variopintos colores, que nacieran al margen de tinglados partidarios, para ponerlas a producir rédito electoral.

El primer usufructo indebido fue el de la marca y a partir de ahí la entelequia seudojurídica de esa alquimia llamada Partido Instrumental, inexistente en la tipología de nuestro derecho electoral. A no ser que practicando una extensión abusiva y carente de rigor sea tomada tan fantasmal figura como un ectoplasma, emanación del hecho de que al cabo todos los partidos son de naturaleza instrumental.

¿ Instrumentos para qué?. Para acceder a las mieles del poder, aunque estas en ocasiones se tornen agridulces. No queriendo contribuir a la mentada exhuberancia de la antedicha metáfora me quedaré escuetamente, sin barroquismos, con dos ideas: las mareas están gobernadas por las lunas, son lunáticas, y en consecuencia conocen flujos y reflujos.

En la concreción electoral de las pasadas elecciones autonómicas, En Marea jugaba su baza electoral con una apoyatura o trípode argumental de tres premisas, dos menores y una mayor.

La primera menor, la jibarización del BNG, que lo habría de situar hipotéticamente fuera del Parlamento o cuando menos sin grupo parlamentario, en una horquilla de 0-2. Primera premisa, incumplida en el recuento electoral.

Segunda premisa menor, holgado sorpasso al PSOE en votos y escaños, se quedó en un ridículo y pírrico sorpassiño. Segunda premisa, igualmente incumplida.

Ahora veamos la premisa mayor, que a esta altura deja de ser en puridad una premisa para ser una conclusión deducida de las dos anteriores: la pérdida de la mayoría absoluta de Feijóo. Absolutamente fallida esta previsión.

¿Y en qué modo la conclusión torna a premisa?. Bajo la forma de condicional para la ulterior política en la que ahora nos encontramos. En Marea necesitaba y necesita PODER para domesticar a las mareas locales que si lo tienen (A Coruña, Ferrol y Santiago), las que no lo tienen pasan más o menos por el aro.

Pero también en clave interna interpartidaria, oxímoron delator, necesitaba y necesita PODER, que no tiene.

Es por esto que convoca creyentes, gentes de fe, y estos últimos cada día más escasos. Y son por esto mismo los exabruptos nada conciliadores de Beiras, sus anatemas. Por esto mismo Podemos se niega a cuadrarse. Y hace bien.

A la postre, la sustantividad en las elecciones las aportan los partidos de verdad, no los sucedáneos instrumentales.

El único camino expedito es la coalición electoral o listas de partido. Lo demás, mimetización y juegos de manos bajo la mesa.

sábado, 24 de febrero de 2018

Macaronesia

Allá van 16 años cuando desde la Isla de Fuerteventura me encontré navegando en un piélago de mapas y documentos donde se registraba la existencia de un macroarchipiélago: la Macaronesia.

No era de sustancia incierta y fabulosa como San Borondón. Eran geografía e historia tangibles. Era también un concepto operativo, susceptible de inclusión en lo que tan al uso se denomina geopolítica restringida.

Macaronesia es un polígono comprendido por cuatro subconjuntos, todos ellos archipiélagos, entre las aguas mesoatlánticas y la fachada continental occidental africana. 

Açores, Madeira, Islas Canarias y Cabo Verde, enunciadas correlativamente en una cartografía atlántica Oeste-Este. En este eje se define uno de los espacios linguísticos  de la lusofonía, con la excepcionalidad de Canarias, que merece atención diferenciada.

La lengua canaria tiene varios estratos que la dotan de singularidad o personalidad. De los más intensos, guanchismos, lusismos y americanismos. La isla de La Palma probablemente nos muestre el caso más prolijo de la presencia de las dos últimos estratos en el campo léxico de la lengua canaria.

Tolete, mágoa, entre muchos otros vocablos, integran el acervo del gallegoportugués depositado en el habla canaria. En los últimos lustros y aún décadas la inmigración gallega en las islas vigorizó y dinamizó esta influencia.

Mágoa, sección movible del programa de radio semanal Trisquel, recogió testimonio de estas influencias y expresiones idiomáticas, devolviendo lo escuchado, estudiado y aprendido a la comunidad.

No hay que estar tolete para sentir mágoa por la pérdida o ignorancia de esta aculturación por causa de la standarización de los usos y prácticas sociales, la primera y más impotante, la de la comunicación verbal.

sábado, 17 de febrero de 2018

Vigo: Munipas 1979-2019

Estamos en el décimo mandato municipal desde las primeras elecciones locales democráticas celebradas en la primavera del año1979. Finalizado este mandato, en Mayo de 2019, se cumplirán 40 años de ayuntamientos democráticos.

Una cifra redonda.

Antes, en el inmediato posfranquismo, se habían celebrado dos elecciones legislativas y dos consultas referendarias. Estas últimas, la de la Ley de Reforma Política en diciembre de 1976 y la de la Constitución en diciembre de 1978. Ambas aprobadas. Por tanto, las primeras municipales se celebraron vigente ya la Constitución.

En Vigo, la lista ganadora fue la de la UCD, encabezada por Víctor Moro, aunque sin mayoría. Le siguió la del PSOE, encabezada por Manuel Soto. En el resto de la izquierda, en orden descendente, Unidade Galega, PCG, con tres concejales y cerrando BNPG, con uno, que correspondió a Teruca Conde Pumpido, quien en el transcurso de este primer mandato sería sustituida por Xavier Alonso.

Quedó fuera una lista de izquierda independentista, cuyo cerebro y corazón se hallaba en el Instituto Santa Irene y en las luchas del metal de la ciudad, motor por aquelllos tiempos. Galicia Ceibe, integrada por gente de tanto peso social e intelectual como Leonides de Carlos, Rufo Pérez, Méndez Ferrín, Ricardo Castro Perereira o Pousada Covelo.

La suma de la izquierda otorgaría la alcaldía a Soto en un gobierno de coalición, arrebatándosela a la lista más votada de Victor Moro. Los sucesivos doce años de gobiernos de Soto lo serían sin mayorías absolutas. La primera de estas se alcanzaría en el año1995 por Manuel Pérez del PP, tras el paso por la alcaldía de Carlos Príncipe, etapa con momentos convulsos, sobre todo por la empacadora en Teis. La segunda, en las pasadas de 2015. Hiperabsoluta de Abel Caballero, de 17 ediles sobre 27.

En el año1999, Vigo tendría el único alcalde nacionalista hasta el momento, Lois Pérez Castrillo, del BNG, en un gobierno de difícil cohabitación con Carlos Príncipe.

Diversos han sido los estilos de gobierno y mando en la ciudad en estos últimos lustros. La misma ciudad ha cambiado de piel y hasta entraña de modo reseñable. Quede para otra ocasión comentarlo. Será buena oportunidad el año que resta para completar los cuarenta.

La silueta de la torrre del consistorio, emplazado en el antiguo Campo de Granada de mis juegos infantiles, representa icónicamente estas cuatro décadas por cumplir.

martes, 30 de enero de 2018

Bacariza. Requiem.

Era verano del 74. Desde París, Carrillo intentaba imponer la Junta Democrática, en línea con la sedicente y vergonzante política de la Reconciliación Nacional. De aquellos polvos estos lodos.

El movimiento estudiantil en Enseñanza Media estaba muy agitado desde el curso anterior. El movimiento obrero vivía el reflujo de las huelgas del 72.

Uno de los líderes de aquellas huelgas en Citroen fue Juan Baqueriza. Su apellido aparecía junto a otros nombres, Eulogio, conocido como, Baba, Isidro Montes, Juan Benavides, salvo error, pues cito de memoria, en aquellas siembras panfletarias de la clandestinidad.

Baqueriza fue detonante en los paros de Marzo en Citroen, que contribuirán al desarrollo huelguístico, cuyo momento cenital se conocerá en Septiembre.

Baqueriza quedará aureolado por aquellos hechos con un carisma que le acompañará siempre. Será un luchador represaliado que, desde la estructura del sindicato vertical, aplicará las consignas del PCE y de las CC.OO. Pero también será un luchador en todos los frentes de la movilización obrera clandestina. Sean paros, manifestaciones, reuniones o citas. Siempre con gran valor y resolución.

En aquel verano del 74 fui invitado por José Luis Ezama a una asamblea a la que asistía Baqueriza, entre otros militantes obreros y estudiantiles. Allí confrontamos análisis y opiniones acerca de los respectivos movimientos y los escenarios de ruptura política que se avecinaban para la desaparición de un Franco tromboflebítico, que no necesariamente el franquismo. Eso había que pelearlo.

No fue posible congraciar nuestras posturas estudiantiles con las pretensiones carrillistas de un reformismo de ruptura pactada. En aquella ocasión Baqueriza tuvo comprensión para nuestros planteamientos, con algún gesto de desmarque de su Partido. No lo olvidé jamás y se lo agradecí siempre.

Diez años más tarde, en 1984, lo recordamos juntos al coincidir militando en Vigo en el PC, que por aquella lideraba Ignacio Gallego. Baqueriza había roto hacía tiempo con el eurocomunismo y nos reencontrábamos.

En sus últimos años, sin saber precisar desde cuando, volvió a Cuntis y terminó políticamente sus días en la socialdemocracia con cargo institucional. A mi parecer, esto no empaña jornadas gloriosas de entrega y  sacrificio a la causa del combate por la dignidad del trabajador. Por lo que tuvo que pagar alto precio. No seré yo quien arroje tierra sobre su memoria.

Emocionado recuerdo y respeto a su figura histórica en el momento de la despedida y testimonio de condolencia a sus familiares y allegados.

jueves, 25 de enero de 2018

Toural 78

Fue en el Toural, barrio de Teis, cine Roxi, año1978, cierre de campaña del Referéndum de la Constitución, se pedía la abstención consciente y activa.

Era invierno, la gente se volcó en el acto y de muchos rincones de Vigo llegamos hasta la barriada obrera de los astilleros Vulcano, Ascón y del Colegio Apóstol de los jesuitas en Bellavista.

En el cartel, entre los oradores, Xosé Luis Méndez Ferrín, Pousada Covelo, Alonso Fontán y un representante de HB. Estaba previsto Iñaqui Esnaola pero fue sustituído a última hora.

La sala del Roxy atestada y gente en la calle, gran tensión emocional, no cesaban los gritos de Amnistía Total. Entre la asistencia se encontraban familiares y amigos de presos, no pocos del arrabaldo proletario donde se estaba celebrando aquella expresión popular.

El argumentario de los intervinientes se sintetizaba en tres negaciones.

La primera, un no a la Monarquía, considerada sucesora del franquismo. La segunda, un no a la imposición de la indisoluble unidad de la Nación española, con el ejército como garante. La tercera, un no a la economía de mercado, capitalista, a perpetuidad.

Se advertía que en caso contrario, de aprobarse aquella Constitución, quedarían blindados, aún más, bunkerizados, los anteriores principios enunciados, resultando la REFORMA CONSTITUCIONAL prácticamente  inviable por los procedimientos y quórum exigibles. Quórum, por cierto, no requerido para su aprobación referendaria.

Finalmente, pendía la advertencia de que en un hipotético mañana esa Constitución devendría un instrumento oneroso para cualquier anhelo de autodeterminación de los pueblos o simplemente republicano.

Ese aguardado mañana es HOY y tiene por nombre Catalunya.

Y la profecía de las voces del Roxy se cumplió.

lunes, 22 de enero de 2018

Pontevedra é Boa Vila

Hoy estuve en Pontevedra visitando amigos. La primera cita fue en el Cafetín. Allí tuve ocasión, en compañía de Chesqui, de recordar momentos y personas. 

De entre las segundas,  apareció la figura amical de Xosé Luis Bóveda hace diecisiete años. Fue mi primer ecuentro con él un 17 de agosto, también en el Cafetín, tras su intervención en los actos del Día de Galiza Mártir. En aquella ocasión, año 2000, en compañía de Gonzalo Gómez, quien me lo presentó, hablamos anticipadamente de los actos a desarrollar en el 2003, que sería el centenario del nacimiento de Alexandre Bóveda.

 Andaban ambos, junto a otros, organizando la Federación de Pensionistas y Jubilados de la CIGA.

 Nada en aquella ocasión me permitía adivinar que cuando llegara ese momento habría de estar dando a conocer la figura de Alexandre a los canarios, incluso a la mayoría de los gallegos, que en ese momento se encontraban en la isla de Fuerteventura. 

Para ese fin, los programas radiofónicos Troula, en Radio Archipiélago y posteriormente Trisquel y Ultreia, que también realizaba en Canal 9 y Radiodifusión Fuerteventura, respectivamente, cumplirán un papel muy destacado. Vuelvo a Pontevedra en esta reseña.

 Antes de verme con Chesqui hablo con Manolo Pereira, en trance de salud delicado. Manolo, junto a su mujer Pilar, asumieron un compromiso antifascista, desde la militancia en el Partido Comunista. 

Y es aquí donde se cruzan dos trayectorias politicas en Pontevedra, como en tantos otros lugares de Galicia. Las representadas por el Partido Galeguista y el Partido Comunista, diferentes, aunque convergentes en Febrero de 1936 en el Frente Popular. 


La lucha de estos dos partidos, en el interior como en la emigración y el exilio, en los lustros que sucedieron a la guerra del treinta y seis, tiene como denominador común un ingrato pago de olvido, en muchos casos, de sus protagonistas.

 También galeguistas y comunistas obtuvieron, cuando llegó la ocasión, un escaso rédito electoral de sus esfuerzos.

 Por todo esto digo, que la Pontevedra de Bóveda, Castelao u otros más anónimos como Manolo Pereira y Pilar, é Boa Vila.

lunes, 8 de enero de 2018

Sacrosanta Transición

¿Cuál fue el sistema de partidos en el franquismo?. Esto nos remite a la indagación del sentido de pluralismo político en una dictadura.

El caso es que vamos a intententar dibujar aquello que se movía en las sombras del régimen franquista en los años de expansión económica o desarrollismo hasta poco más que los que enmarca la crisis internacional del petróleo de 1973.

Para ser concretos, vamos a reseñar los grupos emergentes en la izquierda, obligados a una existencia de persecución. A continuación marcaremos cuatro principales genealogías, partiendo de la base de que el denominado Partido por antonomasia no era otro que el PCE y que seguiría hegemonizando la izquierda durante todos esos años, aunque en disputa, en algunos casos, con los nuevos actores políticos, más o menos grupúsculares.

Genealogía Primera. El propio PCE. De ahí surgirá la primera escisión de los sesenta, al socaire de la ruptura chino-soviética y de la desestalinización jruschovista así como de la aprobación de la política de Reconciliación Nacional en 1956. Esta primera escisión sería en 1964 el PCE(m-l), que en 1971 daría lugar a la juntas o comités pro- FRAP. Posteriores escisiones del PCE reseñables serían el PCE (VIII y IX Congresos), liderado por Eduardo García y Agustín Gómez. También el PCOE de Enrique Líster. La irrupción de estos dos últimos partidos tendría como telón de fondo la intervención del Pacto de Varsovia en 1968 en Checoslovaquia.

Genealogía Segunda. Los grupos de activismo social cristianos, fundamentalmente la HOAC y la JOC. Algunos sectores de sacristía evolucionaron hacia el marxismo, incluso en su vertiente maoísta. El caso más destacado tal vez fuera la ORT. Su proyección en algunas barriadas obreras fue algo más que testimonial.

Genealogía Tercera. El mundo de ETA. De sus debates internos y de su entorno social surgirían a finales de los sesenta ETA-berri, que daría lugar al Movimiento Comunista (MC). También a comienzos de los setenta, allá por el 73, ETA Sexta Asamblea, que en 1974 se fusionará con LCR(Liga Comunista Revolucionaria), de ideología trotskista.

Genealogía Cuarta. Frente de Liberación Popular( FELIPE). Aunque no ajeno en su arranque al mundo católico, se dió aires de renovación en la izquierda en relación al marxismo soviético. Su principal escenario fue el movimiento estudiantil universitario. Entre sus componentes algunos darían transcurridos los años con sus huesos en el apeadero del PSOE. El FELIPE y grupos afines también puede considerarse un precursor de la Liga.

De forma no exhaustiva pero si señalando los principales actores del reparto aquí se citan las cuatro principales genealogías de los antecedentes de la Transición, en cuanto a aquellas izquierdas que procedentes de la clandestinidad y orillando el PCE serían marginadas o excluidas de la legalización de partidos a las elecciones legislativas del 15 de Junio de 1977, las primeras de la Monarquía.

Algunos de estos concurrieron bajo subterfugio de plataformas, coaliciones y agrupaciones electorales, implementadas en tiempo express.

De estas líneas se puede extraer una cierta sistemática para un ulterior estudio.